domingo, 21 de junio de 2015

Quedarme sordo o no

¿Alguna vez has sentido la necesidad de dejar escuchar el mundo? De desconectarte totalmente, ya no escuchar las mismas cosas de todos los días, las voces repetitivas y las excusas inservibles. 

Escuchar la música a todo volumen, y que en cualquier momento el mundo explote podría resultar gratificante o quizás un poco exagerado. Pero usualmente llegamos a ese punto en el que estamos hartos de todo lo que surge en nuestro entorno. 

Yo he tenido ese pensamiento, si acaso tuviera que elegir que "sentido" perder, creo que sería el oír. Mas me he puesto a pensar en las consecuencias, ¿Qué me estaría perdiendo a partir de ese instante? 

Primeramente, la música; pues es algo que adoro. Imagina ya no poder escuchar una bella ópera, acudir a un teatro y apreciarla en su magnificiencia. Quedarte sin escuchar las buenas piezas clásicas de Mozart; Beethoven; Bach; Chopin; Schubert; Bocelli entre otros. Ya no se podrá ir a un concierto y apreciarlo de la misma forma, o quizás sí. Sería difícil no poder escuchar esas repercuciones por minuto uniéndose como uno solo con los instrumentos musicales. Sería como si el cerebro se apagará. 

Por otra parte, si ya eres o vas a ser madre o padre de familia, no tendrías el absoluto placer de guarda como recuerdo las primeras palabras de tu hijo, los llantos en esos días de madrugada que te hacían levantarte; que en sus primeros días de infancia te diga "Mamá" o "Papá" pero no poder escuchar esa voz tan infantil sería un desperdicio.

Y al final, es probable que en un comienzo no vas a estar tan alerta de lo que sucede a tu alrededor, podría ocurrir un accidente. Las voces; los gritos; las quejas; los llantos; el sufrimiento, todo se desvanece pero seguiría estando ahí apesar de no escucharlo. 

Sin duda, viene a mi memoria ese episodio de "Los Simpson" donde Bart se queda sordo; me resulta gracioso: 
-Homero: "Bart, pásame la Ketchup"