viernes, 7 de febrero de 2014

A latir juntos, y que esa sea nuestra única arma

¿Por qué siempre tienen que suceder "cosas" para que la gente esté reunida?. La mayoría de las veces son tristezas; nos reunimos por la muerte de un ser amado y la pérdida de alguien tan querido. En otras ocasiones, es cuando ocurre un fatal accidente, ya sea en nuestra ciudad, estado, país, nación o en todo el mundo; en esos momentos de perdición es cuando nos unimos en nuestros lamentos, llantos y dolor. 

Creo que nuestro único error como seres humanos es ese, esperar a que suceda la "tragedia" y mientras eso no pasa es mejor estar alejado hasta que llegue ese día; vivir en un mundo tan complejo, exactamente a veces es difícil. 
Recapacita, no digas nada de lo que puedas arrepentirte, observa primero en ti, conócete, es una tarea ardua pero es el trabajo por donde debemos comenzar. 

Hay demasiadas guerras en este "hermoso" planeta, cada momento, en cada minuto se destroza un pedazo más de él, cada segundo muere alguien inocente; "humanos" que no piensan en el resultado de sus acciones, lo único que les importa es el "poder" que cada "nación" anhela con tanto odio hacia otro país. 

Lo que intento y planeo decir con esto, es que, quizás en un comienzo creemos ser personas tan fuertes; se los demostramos a otras y de igual manera ellos lo hacen, vemos a menudo tantas sonrisas marcadas en diferentes rostros, ya sea en la vida real o en la televisión, pero ¿A qué costo?. Puede ser al llanto de HUMANOS inocentes, esos que casi nunca se muestran. 

Debe suceder algo tan grande que sea capaz de dejarnos una enseñanza clara y concisa, que el mundo en general comience a ser un lugar en armonía, que se detengan toda clase de altercados creados por tonterías y la ambición de uno mismo. El futuro ya esta dando el siguiente movimiento, no dejemos que un cambio tan radical surja entre nosotros, al final somos iguales. 

Comienza creando un cambio en tu ciudad, luego ve por tu país y haz que se esparza por cada rincón del mundo, lo importante es no esperar a que ocurra una desgracia para estar juntos, emprende el viaje ahora, JUNTOS PODEMOS. En ocasiones las desdichas unen a todos.